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Corea del Sur mantiene estable el contagio y refuerza el control fronterizo

CORONAVIRUS COREA DEL SUR | 27 de marzo de 2020

Corea del Sur mantiene estable el contagio y refuerza el control fronterizo 

Pasajeros de Europa se someten a una prueba de coronavirus COVID-19 en una clínica ambulatoria instalada fuera del Aeropuerto Internacional de Incheon, Corea del Sur. EFE/EPA/YONHAP

Seúl, 27 mar (EFE).- Corea del Sur, país que no ha limitado movimientos de sus ciudadanos y mantiene abiertas las fronteras, reportó hoy otros 91 casos de coronavirus en un momento en el que ha reforzado controles para evitar que los crecientes casos importados generen nuevos contagios domésticos.

De los 91 nuevos casos detectados el jueves, 13 de ellos fueron identificados en los nuevos controles establecidos en aeropuertos, informó hoy el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades Contagiosas de Corea (KCDC).

Corea del Sur ha endurecido los procedimientos de entrada después de que en los últimos días los casos importados hayan superado incluso a las infecciones domésticas.

El país asiático ya somete forzosamente a análisis a todos aquellos viajeros procedentes de Europa y Estados Unidos -el 90 % de ellos surcoreanos retornados- y les obliga a guardar una cuarentena de 14 días con independencia del resultado.

Las autoridades surcoreanas han insistido hoy en que no se contempla prohibir la entrada de extranjeros a su país pero sí han indicado que se empezará a tomar la temperatura en origen a todo aquel que vaya a volar a Corea del Sur y que aquellos que superen los 37,5 grados no podrán embarcar, sean de la nacionalidad que sean.

Yoon Tae-ho, el funcionario a cargo de las labores de desinfección en el país, señaló hoy, en declaraciones que recoge la agencia de noticias Yonhap, que de las aproximadamente 300 personas que han entrado tras contraer el virus fuera de su territorio unas 40 han violado las cuarentenas.

En ese sentido, ha explicado que el Gobierno sancionará a los surcoreanos que incumplieron la orden de reclusión y que deportará a los extranjeros que hicieron lo propio.

En todo caso, Corea del Sur, que llegó a ser el segundo país del mundo más afectado por el patógeno, ha logrado reducir y estabilizar el número de nuevos contagios en las últimas semanas gracias a su sistema de testeo a gran escala y rastreo exhaustivo de posibles contagios.

Con los 91 nuevos casos, Corea del Sur suma 9.332 infecciones, de las cuales son 4.665 casos activos, 301 menos que en la víspera.

A raíz de las 384 altas médicas concedidas el jueves ya se han curado 4.528 personas, el 48,5 % del total de infectados.

El jueves también hubo ocho fallecidos más a causa del patógeno, lo que eleva la cifra total de muertos a 139.

Las zona con más infectados fue el principal foco del país, formado por Daegu, a unos 230 kilómetros al sureste de Seúl, y la circundante provincia de Gyeongsang del Norte, que soporta el 83 % de todas las infecciones nacionales y registró el jueves 43 casos, principalmente por un brote en un hospital geriátrico.

La región en torno a Seúl, donde vive la mitad de la población del país, fue de nuevo el segundo punto más afectado al contabilizar 26 casos.

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El primer ministro surcoreano ve que no es "momento de mostrarse complacientes"

Seúl, 27 mar (EFE).- El primer ministro surcoreano, Chung Sye-kyun, defendió este viernes que, pese a los logros de su país para estabilizar los contagios de coronavirus, "no es momento de mostrarse complacientes" y consideró que esta va a ser una lucha "a largo plazo".

"El número diario de casos confirmados ahora parece estar estabilizándose en dos dígitos, si se excluyen los casos importados", aseguró hoy Chung en una rueda de prensa en el Club de Corresponsales Extranjeros de Seúl.

"Sin embargo, este no es momento de mostrarse complacientes", añadió.

Corea del Sur, país que pese a sumar más de 9.300 contagios no ha limitado movimientos de sus ciudadanos y mantiene abiertas las fronteras, ha logrado reducir y estabilizar el número de nuevas infecciones gracias a su sistema de testeo a gran escala y rastreo exhaustivo de posibles contagios.

Aun así, el país encara ahora al menos dos desafíos: por un lado los casos importados, que van en aumento (ya hay unos 300), y por otro el reto de lograr que los ciudadanos sigan cumpliendo de manera voluntaria con el "distanciamiento social" con el que ya conviven desde hace más de cinco semanas.

Chung, que como primer ministro es responsable de la unidad que coordina la respuesta estatal para frenar el coronavirus, el Comando Central para Desastres y Contramedidas de Seguridad, reconoció estar "preocupado" por lo segundo.

PREOCUPACIÓN CON LA PRIMAVERA

"No creo que la gente pueda mantenerse así durante un largo periodo de tiempo. Y especialmente con la llegada de la primavera", admitió.

"Estamos preocupados sobre cómo hacer que la gente mantenga el distanciamiento, y no creo que haya receta acertada para eso", dijo, reconociendo el mérito y aguante de sus conciudadanos, de los que destacó también el hecho de que no haya habido acaparamiento de bienes como en otros países.

Por ello, estimó que las autoridades van a "tener que seguir animando a la gente a que se involucre en esta tarea que tenemos que hacer todos juntos", explicó.

Con respecto a la política de mantener fronteras abiertas e ir endureciendo progresivamente los mecanismos para controlar la entrada de contagios importados, consideró que todas las medidas del Gobierno hasta ahora "han sido apropiadas".

El país asiático ya somete forzosamente desde esta semana a análisis a todos aquellos viajeros -el 90 % de ellos, surcoreanos retornados- procedentes de Europa y EE.UU. y les obliga a guardar una cuarentena de 14 días independientemente del resultado.

El Gobierno indicó hoy que se empezará a tomar la temperatura en origen a todo aquel que vaya a volar a Corea del Sur y que aquellos que superen los 37,5 grados no podrán embarcar, sean de la nacionalidad que sean.

Con respecto a la posibilidad de endurecer aún más los requisitos de entrada al país, Chung consideró que el Gobierno debe ser "flexible dependiendo de las circunstancias" y que "todas las opciones están abiertas ahora" dado que la lucha contra el virus "va a ser a largo plazo", y que por ello "hace falta pensar las cosas a largo plazo".

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