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Mueren 12 pasajeros tras estrellarse un avión en la ciudad kazaja de Almaty

KAZAJISTÁN AVIÓN | 27 de diciembre de 2019

Nur-Sultán, 27 dic (EFE).- Un avión de pasajeros se estrelló este viernes en la ciudad kazaja de Almaty, la más poblada del país y causó la muerte de 12 de sus 98 ocupantes, en uno de los accidentes aéreos más graves de los últimos años en la república centroasiática.

"Cuando despegamos, el avión comenzó a zarandearse muy fuerte y supe que se iba a caer", dijo a Efe en conversación telefónica Aslán Nazarliév, uno de los supervivientes del accidente.

El suceso ocurrió esta mañana, cuando el aparato, un Fokker-100, con 93 pasajeros y 5 tripulantes a bordo, había despegado del aeropuerto de Almaty con destino a la capital kazaja, Nur-Sultán.

Instantes después del despegue, el avión comenzó a perder altura, golpeó una valla de hormigón y chocó con una casa en la que en aquel momento estaba vacía, según fuentes oficiales.

En el accidente murieron 12 personas, entre ellas, dos ciudadanos de Ucrania, uno de Kirguistán y otro de China. El resto de las víctimas son nacionales kazajos, según informó el vice primer ministro de este país, Román Skliar.

Entre los fallecidos se encuentra también el capitán del aparato, Marat Muratbáev, un piloto de 58 años, a quien las autoridades describen como un profesional "muy experimentado".

Según los últimos datos oficiales, otras 49 personas fueron hospitalizadas, de las cuales 18 se encuentran graves.

Nazarlíev, de 34 años, ocupaba una butaca en la fila 15 en el pasillo del Fokker-100.

"Apenas el avión se estrelló salimos por la salida de emergencia que hay sobre el ala. Estaba oscuro. La gente alumbraba con las linternas de sus teléfonos", recuerda los primeros instantes tras el accidente.

Según el superviviente, los que se llevaron la peor parte fueron los pasajeros que se hallaban en la parte delantera del avión, hasta la fila 14.

El siniestro tuvo lugar cuando las temperaturas en Almaty eran de varios grados bajo cero

A causa de la tragedia, mañana, sábado, Kazajistán vivirá un día de duelo nacional.

Además, el Ministerio de Industria e Infraestructuras de Kazajistán suspendió todos los vuelos del modelo del avión siniestrado hasta que se esclarezcan las causas del accidente.

Las autoridades barajan dos hipótesis del suceso, un fallo técnico o un error humano.

De acuerdo a la versión oficial, al tomar altura, la parte trasera del avión rozó dos veces con la pista de despegue y aterrizaje.

Mientras tanto, la compañía Bek Air a la que pertenece el modelo siniestrado ya ha anunciado que reembolsará a los pasajeros los precios de los pasajes para vuelos previstos hasta el 31 de diciembre.

Por su parte, el superviviente del accidente apuntó que las alas del Fokker-100 estaban cubiertas de hielo durante el despegue.

"No puedo afirmar que (antes de despegar) las alas no fueron rociadas con anticongelante, pero el hecho es que había hielo", relató a Efe.

El siniestro del Fokker-100 es el mayor accidente aéreo en Kazajistán en el último lustro.

En enero de 2013 un accidente de Challenger-200 dejó 21 muertos en este país al realizar un vuelo nacional.

El anterior accidente data de 2012, cuando en el cielo de Kazajistán se estrelló un An-27 con 27 ocupantes.

La mayor catástrofe aérea de los últimos tiempos en este país tuvo lugar hace casi 40 años en las inmediaciones de Almaty, donde el 8 de julio de 1980 sufrió un accidente el avión Tu-154 de la aerolínea soviética Aeroflot.

La tragedia, silenciada en su momento por el régimen soviético, ocurrió durante el despegue del avión y dejó 166 muertos.

Kulpash Konyrova

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"Supe que se iba a caer": superviviente del avión siniestrado en Kazajistán

Nur-Sultán, 27 dic (EFE).- "Cuando despegamos el avión comenzó a zarandearse muy fuerte y supe que se iba a caer", dijo a Efe en conversación telefónica Aslán Nazarliév, uno de los supervivientes del accidente sufrido este viernes por avión de pasajeros en Kazajistán en el que han muerto al menos 15 personas.

Empresario, de 34 años, pasajero aéreo frecuente, Nazarlíev ocupaba una butaca en la fila 15 en el pasillo del Fokker-100 que se estrelló poco después de despegar del aeropuerto de Almaty, la mayor ciudad de Kazajistán.

"Apenas el avión se estrelló salimos por la salida de emergencia que está sobre el ala. Estaba oscuro. La gente alumbraba con las linternas de sus teléfonos", recuerda los primeros instantes tras el accidente.

Según Nazarlíev, los que se llevaron la peor parte fueron los pasajeros que se hallaban en la parte delantera del avión, hasta la fila 14.

"Empezamos a ayudar a sacar a la gente que veíamos y oíamos, porque había muchos gritos y gemidos, y a los que ya no respiraban los sacamos y los alejamos del avión", narra con voz tranquila.

Una de las cosas que le llamó la atención es que las alas del Fokker-100 estaban cubiertas de hielo.

"Toda la gente que pisaba el ala se caía, porque había hielo. No puedo afirmar que (antes de despegar) las alas no fueron rociadas con anticongelante, pero el hecho es que había hielo", comenta el superviviente.

Nazarlíev, quien por motivos laborales viaja en avión al menos dos veces al mes, asegura que continuará usando este medio de transporte.

"Por supuesto que seguiré volando. Hay más accidentes automovilísticos que aéreos", afirma.

Según los últimos datos facilitados por las autoridades kazajas, además de 15 muertos, el accidente dejó 66 heridos, de los cuales 50 fueron hospitalizados.

El avión siniestrado, perteneciente a la compañía kazaja Bek Air, realizaba el vuelo Z2100 entre Almaty y Nur-Sultán con 100 personas a bordo, 95 pasajeros y cinco tripulantes.

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