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12-32. Sudáfrica, campeón mundial al derrotar con justicia a Inglaterra

RUGBY MUNDIAL | 02 de noviembre de 2019

Yokohama (Japón), 2 nov (EFE).- Sudáfrica se convirtió por tercera vez campeona mundial de rugby, al derrotar este sábado a Inglaterra por 12-32 en una final del torneo que parecía muy equilibrada, aunque finalmente se decantó con justicia en favor de los Springboks, dueños del segundo tiempo.

Gracias a este trofeo, Sudáfrica iguala a Nueva Zelanda en el número de copas mundiales logradas, tres, aunque los Springboks no jugaron los dos primeros campeonatos porque su país estaba excluido por su política de apartheid.

El partido se disputó en el estadio internacional de Yokohama, al sur de Tokio, , ante 71.103 espectadores, entre ellos el presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, y el príncipe Enrique de Inglaterra.

La verdadera emoción tardó en llegar, porque la parte inicial del encuentro estuvo determinada por una sucesión de penaltis.

Poco después de comenzar el partido, en el minuto 2, Inglaterra sufrió una primera baja cuando el pilar derecho Kyle Sinckler se golpeó la cabeza al caer en un placaje, lo que le hizo perder a su equipo un jugador clave.

Estuvo varios minutos en el suelo, y pudo salir por su propio pie de la cancha para que se realizaran los exámenes por una posible contusión grave, y quedó fuera de la final. Fue reemplazado por Dan Cole.

El marcador tardó en moverse, y fue en el minuto 10 al anotar los primeros puntos el apertura Handre Pollard con un penalti de fácil conversión (0-3).

Los primeros puntos de Inglaterra también fueron por un penalti que anotó el apertura Owen Farrell en el minuto 23, lo que dejó el marcador en 3-3, mostrando lo igualado que estaba el juego a la mitad del primer tiempo.

Poco después, Pollard volvió a convertir otro penalti para Sudáfrica (m.26, 3-6).

Inglaterra estuvo muy cerca de anotar el primer ensayo hacia el minuto 33, luchando a escasos metros de la línea final, pero la férrea defensa de los Springboks se lo impidió, y la jugada se cerró con un penalti que convirtió Farrell (m.35, 6-6).

Antes de que terminara el primer tiempo, y desde cerca de la línea central, Sudáfrica subió tres puntos más por un penalti que convirtió Pollard (m.39, 6-9), y ya en el tiempo de descuento él mismo volvió a sumar tres puntos más por otro penalti (m.43, 6-12).

El segundo tiempo comenzó con lo que terminó el primero, con otro penalti que anotó Pollard (m.46, 6-15), lo que dejó una diferencia de nueve puntos a favor de los Springboks.

Y después le volvió a tocar el turno a Inglaterra, con Farrell sumando tres puntos más con un nuevo penalti logrado en una melé (m.51, 9-15). Farrell, sin embargo, falló poco después en otro penalti desde una posición muy parecida a la anterior.

Después volvió a ser el turno de Sudáfrica, con otro penalti marcado por Pollard desde una posición fácil (m.58, 9-18), lo que comenzaba a demostrar que el partido se iba a resolver a penaltis.

La impresión fue confirmada en el minuto 59, con tres puntos más de Farrell (12-18). En suma, hasta entonces seis penaltis convertidos por Sudáfrica y cuatro de Inglaterra, mientras el partido parecía cada vez más igualado, a pesar de la ventaja de los Springboks.

En el minuto 64 Sudáfrica pudo sumar tres puntos más con otro penalti que disparó Pollard cerca de la línea central, desde muy lejos, a unos cinco metros dentro del terreno propio, pero falló en la conversión.

Sin embargo, por fin llegó un ensayo, y fue gracias a Sudáfrica, en una bella jugada por el lado izquierdo que remató el wing Mazakole Mapimpi (m.66, 12-23), con conversión exitosa de Pollard.

Gracias a ese ensayo y su transformación, Sudáfrica llegó el marcador a 12-25, con una diferencia de trece puntos sobre Inglaterra, a diez minutos del final, lo que permitía a los Springboks acariciar su tercera copa mundial.

Ya estaba lanzado Sudáfrica, y en el minuto 74 volvió a sorprender a Inglaterra con un segundo ensayo del wing derecho Chelsin Kolbe y conversión de Pollard (12-32), dejando una diferencia demasiado grande para que Inglaterra se pudiera recuperar.

Ya en los últimos minutos Inglaterra fue incapaz de armar alguna jugada de peligro, con los jugadores desorientados y los sudafricanos empujando más para humillar aún más a un equipo que se había ganado la gloria al vencer a Nueva Zelanda en semifinales.

El marcador final quedó así, en 12-32, en medio del silencio de los muchos seguidores ingleses llegados a Yokohama para la fina de este mundial, que compartieron las gradas con grupos aislados de sudafricanos y muchos japoneses que, con este torneo, le han agarrado una gran afición al deporte.

Agustín de Gracia

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Yokohama (Japón), 2 nov (EFE).- El entrenador de la selección inglesa de rugby, Eddie Jones, reconoció que Sudáfrica fue un "digno ganador" en la final del mundial de rugby, y admitió que los Springboks fueron hoy "demasiado buenos" para el equipo inglés.

Inglaterra perdió hoy por 12-32 frente a Sudáfrica en el último partido de la Copa Mundial de Rugby, lo que le permitió a los Springboks adjudicarse su tercer trofeo, igualando los que tiene Nueva Zelanda.

"No fue el resultado que esperábamos", afirmó Jones en la rueda de prensa posterior al partido, en la que estuvo acompañado por su asistente, Steve Borthwick, y el capitán del conjunto inglés, Owen Farrell.

"Sudáfrica fue un digno ganador, jugaron muy bien", agregó Jones. "Fueron demasiado buenos para nosotros hoy y, desafortunadamente, no pudimos entrar bien al juego, y cuando nos llegaron las oportunidades no las aprovechamos", añadió.

Jones señaló que Sudáfrica, en cambio, sí supo aprovechar sus propias oportunidades, y "ésa fue la diferencia en el juego".

"Sólo fue uno de esos días en los que Sudáfrica fueron demasiado buenos para nosotros", insistió.

Jones descartó que la lesión del pilar Kyle Sinckler al poco de comenzar el partido haya sido determinante en el encuentro. "Es parte del juego. Tienes 23 hombres, pierdes a uno temprano, tienes que poder cubrirlo", afirmó.

El entrenador reconoció la posibilidad de que Inglaterra haya entrado hoy a la cancha demasiado confiada por su victoria en semifinales frente a Nueva Zelanda, triple campeón mundial. "Podría haber sido un factor", reconoció.

Por su parte, Farrell reconoció que los Springboks jugaron de una forma "brillante" en la segunda parte, muy distinta a la primera, en la que los dos equipos estuvieron muy equilibrados.

Erasmus recuerda que los sudafricanos "nunca se rinden"

Yokokama (Japón), 2 nov (EFE).- El entrenador del nuevo campeón mundial de rugby, el sudafricano Rassie Erasmus, afirmó hoy que, aunque la suerte estaba en contra de los Springboks para que ganaran este trofeo, "los sudafricanos nunca se rinden" y pudieron lograrlo.

Sudáfrica se coronó hoy triple campeón mundial de rugby al ganar por 12-32 ante Inglaterra en un partido disputado en Yokohama, al sur de Tokio. Nueva Zelanda, el favorito de este torneo, fue derrotado por Inglaterra en semifinales.

Fueron precisamente los All Blacks los que derrotaron a Sudáfrica en el partido que enfrentó a los dos equipos, el único que han perdido los Springboks en este torneo, donde los campeones es raro que consigan la copa con una derrota anotada en el mundial.

"Sabemos que la suerte estaba involucrada y que mucha gente decía que no lo lograríamos, pero los sudafricanos nunca se rinden", afirmó Erasmus en la rueda de prensa posterior a partido.

El entrenador estuvo acompañado ante los periodistas por el capitán del equipo, Siya Kolisi, y entre ellos se encontraba la copa lograda por Sudáfrica, la tercera desde que se incorporó a este campeonato. Las anteriores fueron en 1995 y 2007.

Erasmus minimizó la presión que puede recibir un equipo de rugby en el campo de juego y la comparó con otras situaciones en su país.

"En Sudáfrica (presión) es no tener trabajo, tener un pariente cercano que es asesinado. El rugby no debería crear presión, debería crear esperanza. Es nuestro privilegio, no una carga", afirmó.

Erasmus, que deja de entrenar a los Springboks después de estar doce años al frente del equipo, reconoció que la derrota de la selección frente a Nueva Zelanda en su debut en el mundial fue "un gran campo de pruebas para manejar la presión".

"Estuvimos terribles esa semana, tensos, y eso nos permitió aprender a manejar los cuartos de final y la semifinales", agregó.

Por su parte, Kolisi, el primer capitán de raza negra que tienen los Springboks, destacó el papel de Erasmus en esta victoria. "Nos ha llevado a lugares en los que nunca habíamos estado", afirmó.

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