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Gantz gana por la mínima los comicios en Israel con 90 % de votos escrutados

ISRAEL ELECCIONES | 18 de septiembre de 2019

Jerusalén, 18 sep (EFE).- La coalición de centro Azul y Blanco de Beni Gantz aventaja por la mínima al partido derechista Likud de Benjamín Netanyahu con alrededor del 90 % del voto escrutado, por lo que, a la espera de los resultados definitivos, la fuerza del primer ministro saliente parte con desventaja para formar Gobierno en Israel.

Según datos del Comité Electoral Central, Azul y Blanco ha conseguido el 25,66 % de los sufragios, lo que correspondería a 32 escaños, uno más que el Likud, que con el 25,03 % de los sufragios se quedaría a 31 asientos.

Pendiente de posibles cambios en el escrutinio de alrededor del 10% de votos restante, ninguna de las dos formaciones tiene suficientes escaños para tener mayoría en solitario.

En total, 4,4 millones de personas acudieron ayer a las urnas y hasta ahora hay más de 4 millones de votos contabilizados.

La Lista Árabe Unida, que representa a la minoría árabe-israelí, se perfila como la tercera fuerza más votada con el 10,71 % de los apoyos, que se traduciría en 13 asientos.

Por detrás se sitúan el partido ultraortodoxo sefardí Shas, con el 7,56 % de los sufragios (9 asientos), el ultraderechista Israel Nuestro Hogar con el 7,11 % (9 escaños) y el ultrarreligioso ashkenazí Judaísmo Unido de la Torá con el 6,25% (8 puestos).

En los últimos lugares están la coalición derechista y religiosa Yamina con un 5,73 % (7 asientos), la coalición de Laborismo-Guesher con un 4,81 % (6 escaños) y la izquierdista Unión Democrática con un 4,30% (5 legisladores).

El partido Poder Judío, considerado racista, no lograría superar el umbral del 3,25% requerido para entrar en la Knéset (Parlamento).

Ante este escenario, se abre un complejo proceso de negociaciones en el que el Likud y Azul y Blanco deberán buscar pactos si quieren formar gobierno, para lo que necesitan al menos 61 escaños de un Parlamento compuesto de 120 asientos.

Gantz dijo esta mañana que espera para "Israel un conveniente y buen Gobierno de unidad" y reiteró su voluntad de pactar con otras fuerzas, entre las podrían encontrarse el Likud y el partido ultraderechista Israel Nuestro Hogar de Avigdor Lieberman.

Según las estimaciones actuales, ni el bloque de partidos de derecha, extrema derecha y religiosos ni el de partidos de centro e izquierda con los árabes podrían formar un Ejecutivo de coalición.

La capacidad de decantar la balanza la tendrá Lieberman, que se ha erigido como paladín del laicismo y se niega a pactar con los ultraortodoxos.

El exministro de Defensa y antiguo aliado de Netanyahu ha instado a crear un gabinete con el Likud y Azul y Blanco.

Se trata de una perspectiva que los de Gantz no ven con malos ojos, pero quieren fuera a Netanyahu y se niegan a gobernar con él por los casos de corrupción que le persiguen, por lo que las negociaciones en esta línea se presentan de entrada complicadas.

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Netanyahu: No puede haber un gobierno que dependa de los árabes

Tel Aviv, 18 sep (EFE).- El primer ministro israelí en funciones, Benjamín Netanyahu, compareció pasadas las tres de la madrugada (24.00 GMT) ante una pequeña audiencia en el centro de celebración habilitado por su partido, el Likud, y señaló que "no puede haber un gobierno que dependa de los partidos árabes".

"Muy pronto, mi buen amigo el presidente Trump presentará su plan (de paz), y este diseñará el futuro de Israel por muchas generaciones" y por eso "Israel necesita un gobierno estable y fuerte, un gobierno sionista y comprometido con Israel como el estado nacional del pueblo judío", señaló.

"No puede haber un gobierno que dependa de los partidos árabes antisionistas, partidos que cuestionan la misma existencia del estado, partidos que glorifican y honran a terroristas que matan a nuestros soldados y niños. Esto no puede ser, no podemos aceptarlo".

"Esta noche he hablado con todos los socios del Likud en la derecha, todos están comprometidos 100% en trabajar juntos hacia estos objetivos", afirmó Netanyahu.

"En los próximos días entraremos en negociaciones para establecer un gobierno fuerte y sionista e impedir un gobierno antisionista, debemos representar todas las partes de la nación como el estado nación judío. Tengo gran confianza en la justicia de nuestro camino. Ganaremos", aseguró el primer ministro en funciones.

No hizo referencia al partido opositor Azul y Blanco, encabezado por Beny Gantz, con el que podría formar un gobierno de unidad.

Los datos que arrojan las encuestas a pie de urna no dan a Netanyahu la posibilidad de formar un gobierno de coalición con sus tradicionales aliados de derechas y ultraortodoxos si no se suma a este Avigdor Lieberman, que por el momento ha rechazado participar en ningún Ejecutivo en el que estén representados los ultrarreligiosos.

El apodado Bibi, que compareció afónico en una sala bastante vacía pero con seguidores que le animaban y jaleaban, reivindicó sus logros y aseguró que su partido: "en los últimos años, ha traído a Israel fuerza y seguridad, también en el campo económico, y se deben garantizar que estos logros" continúen en los próximos años.

Pidió esperar aún los resultados finales y dijo que el país está "en un momento histórico, con grandes oportunidades y grandes retos, incluida una amenaza existencial desde Irán".

Antes de su comparecencia, el ministro del Likud, Gideon Saar, al que algunos apuntan como posible sucesor de Netanyahu, señalo que el partido apoya a su líder sin fisuras.

Beny Gantz, el líder de la opositora coalición Azul y Blanco, de centro derecha, mostró su satisfacción con los resultados electorales que arrojan las encuestas a pie de urna, que le dan más escaños que al Likud.

Aunque con cautela por no tener datos definitivos, Gantz señaló que "aparentemente Netanyahu no puede formar gobierno" y ofreció un gobierno de unidad nacional.

"Desde esta noche empezaremos a construir un amplio gobierno de unidad que represente al pueblo y devuelva a la sociedad israelí al camino (correcto). Todas las divisiones deben quedar atrás. Insto a mis rivales políticos, de todos los campos, a trabajar juntos por una sociedad israelí justa que sirva a todos sus ciudadanos", pidió.

Gantz: "Con los resultados que tenemos, Netanyahu no puede formar gobierno"

Tel Aviv, 18 sep (EFE).- El líder de la opositora coalición Azul y Blanco, Beny Gantz, se mostró satisfecho con los resultados electorales que arrojan las encuestas a pie de urna y, aunque con extrema cautela por no contar con datos definitivos, señaló que aparentemente "Netanyahu no puede formar gobierno".

"Estoy contento de estar aquí esta noche. Tal como están las cosas en estos momentos, parece que hemos logrado nuestra misión", dijo, antes de instar al público reunido en la sede de celebración habilitada por el partido a "esperar los resultados definitivos".

En la anterior cita electoral, en abril, Gantz dio un discurso de victoria creyendo haber sido el partido más votado, pero los datos del escrutinio dieron la vuelta al resultado y terminaron favoreciendo al Likud del primer ministro en funciones, Benjamín Ntanyahu".

"Con los resultados que tenemos en este momento, Netanyahu no puede formar un gobierno y, por otro lado, nosotros sí podríamos", aventuró.

Pase lo que pase, prometió, Azul y Blanco ha demostrado que "era y sigue siendo una fuerza central en la escena política de Israel".

Los simpatizantes, muchos de ellos jóvenes, y algunos con camisetas blancas y azules, los colores de la coalición, aplaudían sus palabras y gritaban: "¡Beny!, ¡Beny! ¡Beny!", y eslóganes como: "Uh ah, ¿Quién viene? Nuestro próximo presidente".

Más de un millón de ciudadanos, se congratuló Gantz, "han dicho que no a la incitación y sí a la unidad, no a la corrupción, no a destruir la democracia israelí, sí a mantener un estado democrático judío".

El exjefe del Estado Mayor se refirió a los "inmensos retos de seguridad" que afronta el país, y también de las fuertes divisiones sociales: "La sociedad israelí es fuerte pero también está herida y tenemos que sanarla".

Acompañado en el estrado por sus socios principales, Yair Lapid, Gabi Ashkenazy y Moshe Yaalon, prometió a la audiencia que su coalición "encontrará acuerdos en Israel, por el bien del estado y de sus ciudadanos", y aseguró que ha hablado con los líderes de partidos de izquierdas y también con Avigdor Lieberman, que apuesta por un gobierno de unidad con Likud y Azul y Blanco.

"Desde esta noche empezaremos a construir un amplio gobierno de unidad que represente al pueblo y devuelva a la sociedad israelí al camino (correcto). Todas las divisiones deben quedar atrás. Insto a mis rivales políticos, de todos los campos, a trabajar juntos por una sociedad israelí justa que sirva a todos sus ciudadanos", pidió Gantz.

Y acabó reiterando la cautela: "Esperaremos por los resultados finales, escucharemos lo que los votantes tienen que decir".

Las principales encuestas a pie de urna dan a Azul y Blanco 32 diputados (de una Cámara de 120), entre uno y dos por encima del Likud de Netanyahu, lo que podría darla oportunidad a Gantz de ser invitado por el presidente, Reuvén Rivlin, a intentar formar Ejecutivo.

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