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El papa concluye su viaje a Mozambique denunciando la corrupción

PAPA MOZAMBIQUE | 06 de septiembre de 2019

Maputo, 6 sep (EFE).- El papa concluyó su visita a Mozambique con una misa ante 60.000 personas en las que denunció la corrupción en los países más pobres y pidió reconciliación porque ningún país puede basarse en la ley del "ojo por ojo".

En esta misa ante 60.000 personas y bajo la lluvia en el estadio de Zimpeto, recordó el pasado de violencia en el país y mencionó uno de los grandes problemas en algunas naciones de África: la corrupción.

Denunció que a veces "pareciera que quienes se acercan bajo el supuesto deseo de ayudar, tienen otros intereses"

Así como condenó la corrupción al afirmar que "es triste cuando esto se constata entre hermanos de la misma tierra que se dejan corromper" y "que es muy peligroso aceptar que este sea el precio que tenemos que pagar ante la ayuda extranjera".

Y recordó que aún existe el miedo de que "las heridas del pasado se repitan e intenten borrar el camino recorrido de paz, como en Cabo Delgado", la localidad del norte del país donde a principios de año se produjeron de nuevo ataques por parte de grupos armados.

Reconoció el papa que "es difícil hablar de reconciliación cuando las heridas causadas en tantos años de desencuentro están todavía frescas o invitar a dar ese paso de perdón que no significa ignorar el dolor o pedir que se pierda la memoria o los ideales".

Desde su independencia del dominio portugués, Mozambique vivió una guerra fratricida que causó un millón de muertos y cuatro millones de desplazados y que concluyó con un acuerdo de paz firmado en Roma, con la mediación de la Iglesia católica, en 1992.

Aun así, subrayó el papa a los fieles, "Jesucristo invita a amar y a hacer el bien; que es mucho más que ignorar al que nos hizo daño o hacer el esfuerzo para que no se crucen nuestras vidas respecto a quienes nos hirieron".

Porque, indicó el pontífice argentino que llegó el miércoles a este país, "no se puede pensar el futuro, construir una nación, una sociedad sustentada en la 'equidad' de la violencia".

Rechazó poder vivir con el "ojo por ojo, diente por diente", pues "ninguna familia, ningún grupo de vecinos o una etnia, menos un país, tiene futuro si el motor que los une, convoca y tapa las diferencias es la venganza y el odio".

Y destacó que "las armas y la represión violenta, más que aportar soluciones, crean nuevos y peores conflictos".

"La equidad de la violencia siempre es una espiral sin salida y su costo es muy alto", reiteró Francisco.

Por la mañana, Francisco acudió al centro Dream de Zimpeto, en uno de los barrios más poblados y marginados de la capital, que garantiza los tratamientos a enfermos de sida y portadores de VIH

"Vosotros habéis escuchado ese grito silencioso, apenas audible, de infinidad de mujeres, de tantos que vivían con vergüenza, marginados, juzgados por todos", dijo tras visitarlo.

Alabó este tipo de centros que "muestran que hubo quienes se detuvieron y sintieron compasión, que no cedieron a la tentación de decir no hay nada por hacer, imposible combatir esta plaga, y se animaron a buscar soluciones".

El proyecto Dream impulsado por el movimiento católico de la Comunidad de San Egidio se encuentra en 11 países africanos y ha hecho nacer sanos a 200.000 niños de madres seropositivas.

La Iglesia católica rechaza el uso de los preservativos en las relaciones sexuales, que son uno de los métodos para evitar el contagio del VIH.

Con la misa de hoy concluyó su visita a Mozambique y partirá inmediatamente hacia Madagascar para la segunda etapa de su viaje en el que también visitará Mauricio.

Cristina Cabrejas

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Miles de fieles llenan ya la capital de Madagasgar para recibir al papa

Antananarivo, 6 sep (EFE).- A pocas horas de que el papa Francisco llegue hoy a Antananarivo, miles de fieles entusiastas abarrotan ya la capital de Madagascar -segunda escala de su gira africana tras pasar por Mozambique- para recibir al pontífice.

Francisco tiene previsto aterrizar en torno a las 13:30 GMT en el Aeropuerto Internacional Ivato, a unos 16 kilómetros del centro de la ciudad, donde será recibido con los más altos honores por las autoridades malgaches.

Desde primera hora de la mañana, el trayecto que seguirá el santo padre en un papamóvil de fabricación malgache desde el aeropuerto hasta la Nunciatura en el barrio de Ivandry está flanqueado por una multitud que porta banderines con los colores de la bandera nacional y del Vaticano, según pudo constatar Efe.

Algunos lucen también sombreros con el mensaje "Bienvenido Papa Francisco" y todo el mundo quiere estar en primera fila para no perderse ni un detalle del pontífice, máxime cuando el Gobierno ha declarado festiva la tarde de hoy.

"Todos pueden darle la bienvenida en ese trayecto. No hace falta ninguna acreditación", afirmó el arzobispo de Antananarivo, Odon Razanakolona.

Sin embargo, recordó el arzobispo a los peregrinos, "no es necesario correr detrás del papamóvil porque siempre habrá una oportunidad de verlo durante alguno de sus desplazamientos en tierra malgache".

Uno de los fieles que espera con impaciencia es Albert Rasaonina, diplomado universitario y católico devoto.

"Esta es una oportunidad única en la vida para acercarme al santo padre y, si puedo darle la mano, será para una bendición inestimable", comentó a Efe Rasoanina, que madrugó para encontrar un buen sitio desde el que ver al pontífice.

No sólo católicos, sino seguidores de otras confesiones también están llamados a dar la bienvenida a Jorge Mario Bergoglio.

Así, el expresidente malgache Marc Ravalomanana, vicepresidente de la Federación de Iglesias Protestantes, apuntó que "la visita del soberano pontífice es una bendición para Madagascar pero también para la ciudad de Antananarivo".

"Por lo que hago un llamamiento a todos los antananariveses para que contribuyan al buen desarrollo de este gran evento", remarcó Ravalomanana.

Francisco permanecerá del 6 al 8 de septiembre en Madagascar, un país entre los veinte más pobres del mundo y donde los católicos representan el 36 %.

La tradicional visita protocolaria del papa a las autoridades del país tendrá lugar el sábado, y después visitará el monasterio los Carmelitas Descalzas para, ya por la tarde, reunirse con los obispos de Madagascar en la catedral de Andohalo.

Se espera que los puntos fuertes de su discurso ante las autoridades sean la lucha contra la crisis climática, que ya afecta sin precedentes al sureste africano, así como la capacidad de los jóvenes para transformar la sociedad.

El domingo, Francisco oficiará una misa multitudinaria en el campamento diocesano de Soamandrakizay y visitará la llamada ciudad de la amistad de Akamasoa, nacida sobre un basurero y construida por los mismos pobres con la ayuda del padre argentino Pedro Opeka.

Ya el lunes, el santo padre viajará a las islas Mauricio, donde pasará toda la jornada para regresar a última hora de la tarde a Antananarivo, de donde partirá el martes por la mañana de vuelta al Vaticano.

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