980x200

Los 27 menores de "Open Arms" desembarcan pese a la intransigencia de Salvini

CRISIS MIGRATORIA MEDITERRÁNEO | 17 de agosto de 2019

Comenzó el desembarco de los 27 menores no acompañados del "Open Arms" 

Uno de Los 27 menores no acompañados que están entre los 134 rescatados a bordo del barco "Open Arms" desciende del barco para se transferidos al puerto de Lampedusa, después de que el ministro del Interior italiano, Matteo Salvini, autorizara su desembarco pese a no estar de acuerdo con la medida.Los menores están siendo transferidos a dos lanchas motoras de la Guardia Costera y de la Guardia de Finanzas italianas, bajo la supervisión del fiscal adjunto de Agrigento (Sicilia), Salvatore Vella.EFE/Francisco Gentico

Roma, 17 ago (EFE).- Tras varios llamamientos dramáticos de su tripulación, que temía por la seguridad, el buque "Open Arms" de la ONG española homónima pudo desembarcar hoy en la isla italiana de Lampedusa a 27 menores no acompañados, pero siguen a bordo 107 personas rescatadas hace 16 días en el Mediterráneo en condiciones muy difíciles.

El ministro del Interior italiano, Matteo Salvini, cada vez más solo en su intransigente postura de no permitir el desembarco de estos migrantes, dio finalmente su brazo a torcer, de mala gana y declarando que lo hacía contra su voluntad, después de que el primer ministro, Giuseppe Conte, se lo pidiera dos veces por carta.

"Contra mi voluntad y como un ejemplo más de mi leal colaboración, dispongo que no se pongan obstáculos a la ejecución de su decisión", escribió el líder ultraderechista en su respuesta a Conte, no sin advertir de que se trataba de "un peligroso precedente".

Poco después, dos lanchas de la Guardia Costera y de la Guardia de Finanzas italianas recogían del "Open Arms" a los 27 menores no acompañados para transferirlos a tierra firme, en medio de aplausos y abrazos entre los que se iban y los que se quedaban.

Una operación supervisada por la Fiscalía de Agrigento (Sicilia), de la que depende Lampedusa y que investiga el presunto delito de secuestro de personas por este bloqueo a bordo del barco a pesar de que hace unos días un tribunal italiano anuló la prohibición de Salvini para que el "Open Arms" entrara en aguas territoriales.

Los 27 chicos -trece eritreos, cinco sudaneses, dos de Chad, dos de Gambia, uno de Ghana, uno de Mali, uno de Nigeria, uno de Etiopía y uno de Egipto- fueron trasladados a un centro de acogida tras pisar tierra firme.

Mientras tenía lugar el desembarco de estos menores, que habían estado más de dos semanas hacinados en la cubierta del "Open Arms" con el resto de los rescatados, en condiciones higiénicas lamentables, el líder de la ultraderechista Liga y vicepresidente de Italia aparecía sonriente en una playa con su hija en brazos, en una foto en su cuenta de Facebook.

"Tomando en brazos a mi princesa, todos los insultos y amenazas contra mi desaparecen como por arte de magia", escribió en su post Salvini, que poco antes publicaba otra foto recogiendo flores de calabacín en un campo.

Unas imágenes idílicas muy diferentes de la situación a bordo del "Open Arms", calificada de "desesperada" por la ONG y su fundador, Oscar Camps.

"La situación está fuera de control. Escapa a nuestra capacidad... A partir de hoy no nos podemos sentir responsables ni garantizar la seguridad de las 134 personas ni de los 19 voluntarios de la tripulación, que están secuestrados en el 'Open Arms', porque ya es imposible mantener la calma", advirtió Camps en un vídeo hecho desde una lancha frente al buque fondeado frente al puerto de Lampedusa.

"En cualquier momento se desata una acción colectiva y no podremos detenerla", añadió el activista, que ha comunicado la situación al presidente del Gobierno español en funciones, Pedro Sánchez; a la canciller alemana, Angela Merkel; al presidente francés, Emmanuel Macron; al del Parlamento Europeo, David Sassoli, y a las autoridades italianas.

Poco antes, el buque humanitario se había declarado "en estado de necesidad", la misma razón que adujo el pasado junio la capitana de barco "Sea Watch 3", la alemana Carola Rackete, para atracar sin permiso y desembarcar a 42 inmigrantes en Lampedusa después de más de dos semanas de bloqueo a bordo.

"Después de 16 días a la espera de un puerto seguro donde desembarcar, de seis evacuaciones médicas y de haber informado sobre nuestra situación a las autoridades, sin que hayamos obtenido ninguna respuesta, nos encontramos en situación de necesidad y ya no podemos garantizar la seguridad de las 134 personas a bordo", informó hoy la ONG Open Arms.

Tras el desembarco de los menores, la Fiscalía de Agrigento iba a llevar a cabo una inspección médica del barco para verificar las condiciones sanitarias a bordo.

El primer ministro Conte había anunciado el pasado domingo que los Gobiernos de España, Alemania, Francia, Luxemburgo, Portugal y Rumanía le transmitieron su disponibilidad para acoger a una parte de los rescatados, pero aun no se ha formalizado ningún acuerdo de reubicación.

Contenido relacionado

El fundador de la ONG Open Arms afirma que "la situación está fuera de control, estamos secuestrados"

Roma, 17 ago (EFE).- El fundador de la ONG Open Arms, Oscar Camps, lanzó hoy un llamamiento desesperado para que Italia permita desembarcar a los 134 migrantes abordo de su barco, al no poder garantizar su seguridad y ante el temor de que se produzca un motín, y dijo que tanto los rescatados como la tripulación están "secuestrados".

"La situación está fuera de control. Escapa a nuestra capacidad", aseguró Camps en un vídeo hecho desde una lancha frente al buque Open Arms, que se encuentra justo a las costas de la isla italiana de Lampedusa.

"A partir de hoy no nos podemos sentir responsables ni garantizar la seguridad de las 134 personas ni los 19 voluntarios de la tripulación, que están secuestrados en el Open Arms, porque ya es imposible mantener la calma. En cualquier momento se desata una acción colectiva y no podremos detenerla", advirtió.

El máximo responsable de esta ONG española dijo que ayer comunicó esta situación a presidente del Gobierno español en funciones, Pedro Sánchez, a la canciller alemana, Angela Merkel, al presidente francés, Emmanuel Macron, y al del Parlamento Europeo, David Sassoli, y a "todas las autoridades italianas".

"Hay cien modos de autolesionarse en un barco como el Open Arms y cien maneras de suicidarse a bordo. No tenemos ya la capacidad ni podemos detenerlos, ni mucho menos estar controlando a estas 134 personas", añadió.

Por ello, exigió "el cumplimiento de la resolución judicial (italiana), que es en si un título suficiente no solo para entrar en aguas territoriales sino para la evacuación inmediata de las personas rescatadas y la prestación de asistencia inmediata".

Insistió en que los rescatados precisan asistencia "por necesidad extrema" e incluso los voluntarios de la ONG y la tripulación, tras 16 días en unas condiciones infames abordo.

"Denunciamos que en un barco de bandera española, con ciudadanos españoles secuestrados contra nuestra voluntad, estamos siendo retenidos en una condiciones inaceptables, peor que delincuentes", continuó Camps.

Y apeló al jefe del Gobierno español: "pedimos a Pedro Sánchez que proteja los derechos de los ciudadanos españoles que tienen a su cargo la seguridad de las personasen en un buque con pabellón español que está secuestrado en aguas italianas".

El Open Arms se declaró hoy "en estado de necesidad" y dijo que después de 16 días sin poder desembarcar a los migrantes rescatados en el Mediterráneo ya no pueden garantizar la seguridad de las 134 personas que están a bordo.

"Después de 16 días a la espera de un puerto seguro donde desembarcar, de 6 evacuaciones médicas y de haber informado sobre nuestra situación a las autoridades, sin que hayamos obtenido ninguna respuesta, nos encontramos en situación de necesidad y ya no podemos garantizar la seguridad de las 134 personas a bordo", informó una portavoz de la ONG.

El barco se encuentra junto a las costas de Lampedusa desde hace dos días, sin que se haya autorizado el desembarco de los migrantes, mientras la tripulación denuncia el deterioro de la situación a bordo.

La situación a bordo es desesperada, mientras el líder ultraderechista y ministro del Interior, Matteo Salvini, sigue en sus trece de impedir el desembarco pese a los numerosos llamamientos.

La Fiscalía italiana ordena una inspección médica a bordo del Open Arms

Roma, 17 ago (EFE).- La justicia italiana ha ordenado una inspección médica en el buque humanitario español Open Arms para constatar las condiciones higiénico-sanitarias en que se encuentran los 134 migrantes a bordo después de más de dos semanas hacinados en cubierta.

La orden fue dada hoy por la Fiscalía de la ciudad de Agrigento (Sicilia), que desde ayer investiga por un presunto delito de secuestro de personas -no contra nadie en concreto- y los médicos encargados verificarán especialmente el estado de los menores.

Todo ello después de que la nave de la ONG española se declarase este sábado "en estado de necesidad", mientras el ministro italiano de Interior, Matteo Salvini, mantiene su prohibición a que el barco atraque en un puerto del país pese a que un tribunal italiano dejó sin efecto esa orden.

"Después de 16 días a la espera de un puerto seguro donde desembarcar, de 6 evacuaciones médicas y de haber informado sobre nuestra situación a las autoridades, sin que hayamos obtenido ninguna respuesta, nos encontramos en situación de necesidad y ya no podemos garantizar la seguridad de las 134 personas a bordo", señaló hoy la ONG.

El barco se encuentra junto a las costas de Lampedusa desde hace dos días sin que se haya autorizado el desembarco de los migrantes, mientras la tripulación denuncia el deterioro de la situación a bordo.

El fundador de Open Arms, Oscar Camps, lanzó hoy un llamamiento desesperado para que Italia permita desembarcar a los migrantes, al no poder garantizar su seguridad y ante el temor de que se produzca un motín, y dijo que tanto los rescatados como la tripulación están "secuestrados".

"La situación está fuera de control. Escapa a nuestra capacidad", aseguró Camps en un vídeo hecho desde una lancha frente al buque Open Arms.

"A partir de hoy no nos podemos sentir responsables ni garantizar la seguridad de las 134 personas ni los 19 voluntarios de la tripulación, que están secuestrados en el Open Arms, porque ya es imposible mantener la calma. En cualquier momento se desata una acción colectiva y no podremos detenerla", advirtió.

Camps apeló al presidente del Gobierno español en funciones, Pedro Sánchez, para que "proteja los derechos de los ciudadanos españoles que tienen a su cargo la seguridad de las personas en en un buque con pabellón español que está secuestrado en aguas italianas".

USA News