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La Corte Constitucional colombiana abre una posibilidad a la aspersión de coca con glifosato

COLOMBIA DROGAS | 18 de julio de 2019

Aviones realizan labores de fumigación con el herbicida glifosato en un cultivo de hoja de coca en el sur de Colombia. EFE/Policia de Colombia/Archivo

Bogotá, 18 jul (EFE).- La Corte Constitucional de Colombia dejó en manos del Consejo Nacional de Estupefacientes (CNE) la decisión de reanudar o no las aspersiones aéreas de cultivos ilícitos con glifosato en un fallo de este jueves que mantiene las restricciones fijadas en 2017 para el uso del herbicida.

"La Sala Plena de la Corte Constitucional reiteró la competencia del Consejo Nacional de Estupefacientes para decidir sobre la reanudación del Programa de Erradicación de Cultivos Ilícitos mediante aspersión aérea con glifosato", manifestó el alto tribunal en un mensaje de Twitter.

En un debate que se prolongó por dos días, la Corte Constitucional examinó una ponencia del magistrado Alberto Rojas contraria a lo que pide el Gobierno del presidente Iván Duque, que argumenta que el herbicida es fundamental para controlar el crecimiento desbordado de las plantaciones de coca que en 2017 alcanzaron un récord de 209.000 hectáreas.

"Las condiciones se mantienen con precisiones. Lo que estamos dejando claro surgió con ocasión de un debate que el país dio" sobre "la sentencia del 2017 en la dimensión que ella tenía", manifestó la presidenta de la Corte, magistrada Gloria Ortiz.

La revisión fue pedida por Duque a la Corte Constitucional con el fin de "moderar" las seis condiciones de orden legal, sanitario y ambiental que ese tribunal fijó en la sentencia de 2017, un paso más en el proceso que comenzó en 2014 cuando ordenó hacer seguimiento a los posibles efectos que la aspersión del herbicida puede tener sobre la salud humana.

Tras la decisión de este jueves el Ministerio de Justicia anunció que "llevará al Consejo Nacional de Estupefacientes la propuesta de protocolo, para que dentro del cumplimiento de la sentencia y del auto, se pueda utilizar la aspersión aérea como una herramienta más en la lucha contra los cultivos ilícitos".

El Ejecutivo reafirmó que sus prioridades han sido la protección del medioambiente y la salud de los ciudadanos y por eso continuará "trabajando en un marco que nos permita garantizar esos derechos, a la vez podamos avanzar en la lucha contra el flagelo de la droga".

Según el Gobierno, las aspersiones con glifosato deben hacer parte de una estrategia integral contra los cultivos ilícitos que incluye la erradicación manual, la sustitución voluntaria y el pago por servicios ambientales.

El Ministerio de Justicia reiteró este jueves su compromiso con las familias que hacen parte del programa de sustitución voluntaria que tiene "más de 100.000 personas vinculadas que han arrancado de raíz casi 35.000 hectáreas", 5.000 de ellas con apoyo de la fuerza pública.

En el auto 387 emitido este jueves, la Sala Plena de la Corte también pidió a las autoridades designadas por el CNE que concluyan a "la mayor brevedad posible el procedimiento de consulta con las comunidades étnicas y el Consejo Comunitario Mayor de Nóvita", del departamento del Chocó, en la región del Pacífico.

Esa comunidad negra interpuso una acción de tutela (recurso de amparo) ante la Corte alegando afectaciones en la salud de comunidades indígenas chocoanas por el uso del glifosato.

La Corte también intimó a la Procuraduría General (Ministerio Público) y a la Defensoría del Pueblo para que supervisen de manera conjunta "el cumplimiento de lo dispuesto" por la Sentencia T-236 de 2017.

Igualmente señaló que el Consejo Nacional de Estupefacientes deberá considerar y valorar toda la evidencia científica y técnica disponible frente a la "minimización de los riesgos para la salud y el medioambiente".

El CNE es un órgano conformado por los ministros de Justicia, Salud, Educación y Agricultura; el procurador general de la Nación, los directores generales de la Policía Nacional y de Aduanas y el jefe la Aeronáutica Civil.

El Gobierno colombiano atribuye a la suspensión del glifosato el crecimiento de los cultivos de coca que, tras el récord de 209.000 hectáreas de 2017, tuvieron el año pasado un ligero descenso del 0,5 %, hasta las 208.000 hectáreas, según el más reciente informe de la Oficina de Política Nacional para el Control de Drogas de la Casa Blanca (Ondcp, por su siglas en inglés), divulgado en junio último.

"Nuestro argumento no es la defensa de un herbicida, nuestro argumento es la combinación de todas las herramientas como está en la política para enfrentar el problema de las drogas", dijo Duque esta semana en una entrevista con EFE.

El presidente y parte de su gabinete participaron en marzo pasado junto con académicos y expertos en salud y medioambiente en una audiencia en la que la Corte Constitucional escuchó los pros y los contras del uso del glifosato y que sirvió de base para la decisión de este jueves.

En esa oportunidad también fue citado el antecesor de Duque, Juan Manuel Santos, bajo cuyo Gobierno (2010-2018) fueron suspendidas las fumigaciones con el herbicida.

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Claves para entender la polémica de las aspersiones con glifosato en Colombia

Bogotá, 18 jul (EFE).- El uso del herbicida glifosato para la aspersión aérea de cultivos ilícitos en Colombia es uno de los asuntos más espinosos que ha tenido que dirimir la Corte Constitucional porque en él confluyen argumentos políticos, sociales, económicos, sanitarios y de relaciones internacionales.

El alto tribunal mantuvo este jueves las restricciones para reanudar la fumigación aérea de cultivos ilícitos con el herbicida, contrario a lo que propone el Gobierno del presidente Iván Duque.

Las siguientes son las claves para entender la polémica en torno al glifosato:

1. ASPERSIÓN AÉREA

Las pruebas piloto comenzaron en el Gobierno del presidente César Gaviria (1990-1994) para fumigar cultivos de amapola y a lo largo de más de 25 años se asperjaron con glifosato más de dos millones de hectáreas de plantaciones ilícitas, especialmente de coca.

2. LITIGIO CON ECUADOR

En marzo de 2008 Ecuador demandó a Colombia ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), con sede en La Haya, por los efectos que tenían sobre su territorio y su gente las fumigaciones con glifosato realizadas por Colombia en plantaciones de coca en la zona fronteriza.

Cinco años después los dos países llegaron a un acuerdo para resolver el problema sin necesidad de que interviniera la CIJ y como parte del arreglo el Gobierno colombiano se comprometió a entregar al país vecino un total de 15 millones de dólares para el desarrollo de la zonas de la frontera.

3. SUSPENSIÓN DEL GLIFOSATO

En 2014 una sentencia de la Corte Constitucional colombiana ordenó la suspensión de las aspersiones aéreas luego de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) incluyera al glifosato entre los plaguicidas que pueden causar cáncer en humanos.

A mediados de 2015, durante el Gobierno de Juan Manuel Santos, el Consejo Nacional de Estupefacientes (CNE) acató la sentencia del alto tribunal que dos años después emitió un nuevo fallo en el que estableció que sería posible reanudar las aspersiones aéreas si una investigación científica, de forma "objetiva y concluyente, demuestra ausencia de daño para la salud y el medio ambiente".

4. RELACIÓN CON EL CÁNCER

Pese a la recomendación de la OMS, la Unión Europea (UE) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), entre otras entidades, consideran que la evidencia científica no demuestra una relación entre el glifosato y daños en la salud, pero mantienen el herbicida como un factor de riesgo.

Los opositores al glifosato señalan que su uso conlleva riesgos potenciales para la salud y el medioambiente, ya que cuando se fumiga desde el aire puede ser arrastrado por el viento y caer más allá de los cultivos ilícitos.

5. USOS AUTORIZADOS DEL GLIFOSATO EN COLOMBIA

El glifosato se usa en Colombia para fumigar cultivos agrícolas y en diciembre de 2016 el CNE aprobó el uso del herbicida en la fumigación terrestre contra los ilícitos.

La decisión se tomó con base en un proyecto piloto ejecutado en los departamentos de Chocó y Nariño, fronterizos con Panamá y Ecuador, respectivamente.

En esas dos regiones se fumigaron 800 hectáreas de coca en las cuales se constató que los protocolos utilizados cumplieron con los estándares sanitarios y con el plan de manejo integral ambiental que incluye la protección de fuentes hídricas.

6. CRECIMIENTO DE LOS CULTIVOS ILÍCITOS

El informe anual de la Oficina de Política Nacional para el Control de Drogas de la Casa Blanca (Ondcp, por su siglas en inglés), mostró que en 2017 los cultivos de coca en Colombia alcanzaron un récord de 209.000 hectáreas, lo que el Gobierno de Duque atribuye a la suspensión de las aspersiones con glifosato.

En un nuevo informe publicado en junio pasado, referente a 2018, la Casa Blanca señaló que los cultivos de coca en Colombia bajaron por primera vez en seis años, aunque el descenso fue solo de medio punto porcentual, y se situaron en 208.000 hectáreas.

7. LA CORTE CONSTITUCIONAL ESCUCHA POSICIONES

En marzo pasado, por petición del presidente Duque, la Corte Constitucional convocó una audiencia pública en la que escuchó al mandatario y otros representantes del Estado, así como a académicos, comunidades y al expresidente Santos, quienes expusieron sus opiniones a favor y en contra de retomar las aspersiones.

Esa audiencia fue uno de los elementos tomados en consideración por la Corte para mantener las restricciones fijadas en la sentencia de 2017, que sin embargo dejó en manos del Consejo Nacional de Estupefacientes valorar toda la evidencia científica y técnica disponible frente a la "minimización de los riesgos para la salud y el medioambiente" por el uso del glifosato.

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